
“La pinta” es un término coloquial que se podría traducir como “estampa” o aspecto de alguien que causa buena impresión.
Al porteño le gusta vestir bien, verse bien, a la moda y con ropa de marcas reconocidas. No escatima en gastar parte de su sueldo en ropa, perfumes, cosméticos y peluquería.
Las mujeres superan a los hombres en esta afición cultural, y no necesariamente para estar en plan de seducción sino para sentirse bien y que otras mujeres las vean.
Si vas a una entrevista de trabajo no hay duda que te observarán desde el brillo de tu cabello hasta el de tus zapatos, cómo hueles, si tienes las uñas cortas y si tienes buen habla.
Ni hablar si eres directivo o estás en plan de negocios; deberás ser el ejemplo porque cientos de ojos estarán escudriñándote para luego hacer correr por los pasillos lo elegante o desprolijo que eres.
La industria textil argentina es importante y hay precios y artículos para todos los presupuestos. En los shopping center podrás encontrar lo más exclusivo y en la ciudad hay barrios o avenidas con las mejores ofertas y calidad.
El barrio de “El Once” fue el precursor de las tiendas de ropa y en avenidas como Santa Fe o Cabildo que atraviesan barrios de buen poder adquisitivo se puede encontrar excelente calidad, y diseño.
Los barrios más populares y hasta los marginales tienen su propia feria de ropa dado que muchos de sus talleres de costura trabajan para todo el mercado.
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